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PLACENTA PREVIA
Prof Dr Roberto Cassis
Prof. Principal Obstetricia
Escuela Medicina Facultad CCMM
Universidad de Guayaquil
Concepto
.- Es la implantación de la placenta en el segmento uterino inferior, pudiendo
cubrir totalmente al orificio interno (previa total) que conlleva el mayor
riesgo, parcialmente (previa parcial) o solo llega al margen del orificio
interno ( previa marginal) o se implanta en parte baja del segmento uterino sin
llegar al margen del orificio interno (placenta de inserción baja).
Incidencia
.- Se presenta entre 1: 300 embarazos. Las hemorragias se constituyen aún en
nuestros días causa elevada de morbilidad y mortalidad perinatal y materna.
Causas
.- Aunque no se conoce una causa especifica existen factores que incrementan su
frecuencia como son : avanzada edad materna , la multiparidad , cesárea anterior
(mayor numero de cesárea el riesgo es mayor) , el hábito de fumar. La placenta
previa se asocia en algunas ocasiones a la placenta acreta, increta ó percreta,
esta unión firme de la placenta puede ser anticipada debido al débil desarrollo
de la decidua en el segmento inferior. La incidencia de placenta acreta se
incrementa marcadamente (60-65%) en gestantes con cesáreas previas y
antecedente de placenta previa.
Diagnóstico y Conducta a
seguir: toda gestante que sangra debe ser
ingresada para reconocer la causa, canalizar vía (lactato Ringer 1000 cc x 30 a
40 gotas por minuto) en el caso que el sangrado se presenta en el II trimestre
tardío ó en el III trimestre de la gestación debe uno sospechar de esta
patología hasta no demostrar lo contrario. Las caracteristicas clínicas son:
permanece asintomática hasta aparecer el primer episodio de sangrado, aparición
brusca, indolora, sangre roja, el sangrado puede terminar espontáneamente y
después repetirse, en la mayor parte de los casos el abdomen es blando y en un
porcentaje cercano al 25% puede haber contractilidad uterina. Generalmente se
presenta sin causa aparente pero en algunas ocasiones puede estar relacionada a
un examen vaginal, coito é inicio de trabajo de parto. En el diagnóstico
diferencial tener presente al desprendimiento prematuro de placenta,
lesiones del canal vaginal o del cervix uterino y en el caso que ocurra en el
trabajo de parto hay que diferenciarlo de la vasa previa (poco frecuente) la
cual se asocia con la inserción velamentosa donde algunos de los vasos
fetales de las membranas se sitúa por delante de la presentación en el orificio
interno, la rotura de las membranas puede ocasionar la rotura de un vaso y
provocar la muerte fetal (el diagnóstico previo por ecografía, flujo a color y
doppler ha mejorado el pronóstico de esta entidad) y también diferenciarlo de
una rotura uterina ( antecedentes de cirugías previas), el examen fisico
ayudarán a diferenciarlo. .
Realizar ecografía que se
ha convertido en el mejor instrumento diagnóstico de esta patología, (95% de
certeza) tener presente que entre las 20 a 24 semanas de gestación su
diagnóstico es más frecuente, pero con la formación del segmento uterino cambia
su posición (migración placentaria), una ecografía abdominal y una vejiga
urinaria sobredistendida puede hacer aparecer de que se trata de esta patología
sin serlo y en los casos de placenta posterior también puede ser errada. Cambios
en la posición de la gestante trendelemburg ó la elevación de parte presentante
mejora enormemente el diagnóstico correcto. Puede hacer uso de la ecografía
vaginal que tiene mayor precisión que la vía abdominal o realizar ecografía
transperineal con excelentes resultados.
En el caso de descartada la
placenta previa realizar examen con especulo vaginal para la revisión de
las paredes de vagina (laceraciones) y conocer caracteristicas del cuello
uterino (erosión, pólipos o miomas abortivos, cáncer cervical).
Realizado el diagnóstico
solicitamos exámenes de laboratorio: Biometría hemática, grupo sanguíneo
y factor Rh, factores de la coagulación, perfil hepático y renal. Tener sangre a
disposición de la gestante.
Solicitar prueba de Kleihauer –
Betke para verificar hemorragia feto-materna. Toda mujer Rh negativo ante cada
episodio de sangrado deberá administrarse una ampolla (300 mg) de
inmunoglobulina Rh (D) y si la prueba de Kleihauer-Betke indica una hemorragia
feto-materna mayor de 30 ml, debería administrase más inmunoglobulina Rh (D)
dentro de las 72 horas del episodio.
Tratamiento.-Las
decisiones del tratamiento a seguir depende en primer lugar del estado de la
gestante, ya que nuestra primera prioridad es estabilizar a la madre.
Gestante estable y con 37
semanas de gestación: con placenta previa total
y/o mala presentación fetal se deberá realizar una cesárea. En algunos casos se
realiza una incisión transversa alta, en otras ocasiones se recomienda una
incisión vertical con la finalidad de evitar atravesar el lecho placentario.
En casos de placenta previa
parcial o marginal se puede intentar un parto siempre y cuando se tenga a mano
todos los elementos o medios para realizar una cesárea de urgencia si se
requiere(paciente acondicionada para cirugía y la anestesia disponible).
Gestante estable con feto
inmaduro estable : si el sangrado no es activo
deberá hacer una observación muy cercana: control del sangrado, hemograma cada
48 horas, factores coagulación , inducir madurez pulmonar fetal con Betametasona
12 mg cada 24 horas se puede repetir a la semana en caso de gestación de menos
de 34 semanas, evitar tactos vaginales y rectales. En caso necesario el uso de
tocolítico el sulfato de magnesio ( 4g. de carga y luego 2 g/hora)es el de
elección por cuanto los betamiméticos producen taquicardia y pueden simular una
hipovolemia , una vez que se obtengan niveles adecuados de hemoglobina puede
hacerse uso de betamiméticos orales.
La hospitalización prolongada
sería ideal, pero habitualmente será dada de alta una vez que no existe
sangrado, haciéndole conocer a la paciente y familiares del riesgo de una
placenta previa y estar preparado para transportarla inmediatamente al hospital
en caso de sangrado.
En el caso de una gestante que
viva muy lejos del hospital es mejor mantenerla ingresada.
Con hemorragia grave
se procede a terminar la gestación sin importar edad gestacional, (veáse
tratamiento de desprendimiento placentario severo).
Complicaciones de la Placenta
previa
Hemorragia.-
Dada a la débil contractilidad del segmento uterino inferior,
puede haber una hemorragia incontrolable después de la remoción de la placenta,
esto se puede producir sin confirmación histológica de acretismo placentario, es
ente caso si no es importante la conservación del utero, la histerectomía total
ofrece las mejores posibilidades con mínima
morbilidad.
En el caso que es importante la
conservación del utero y no se logra con métodos conservadores (oxitócicos etc)
controlar el sangrado es necesario utilizar otros procedimientos de hemostasia:
Se realiza un sobrecosido sobre
el sitio de inserción placentaria con catgut crómico O también se puede
utilizar la técnica de Cho y col en la que se coloca una sutura interrumpida con
catgut crómico O alrededor del segmento inferior más arriba y por debajo de la
incisión transversal, en otros casos se rellena el segmento inferior firmemente
con gasa y se retira 12 horas después por vía vaginal. O medida quirúrgicas
agresivas como ligadura bilateral de las arterias uterinas, ligadura de la
arteria hipogástrica. Si todos estos métodos que tratan de conservar al utero
fracasan será necesario realizar la histerectomía.
Actualmente con el uso de la
ecografía flujo a color y doppler podemos diagnosticar
placenta previa con acretismo
marcado de la misma(que es mayor el riesgo en mujeres con cesáreas previas) y en
esta situación al realizar la cesárea podemos dejar la placenta en su sitio(como
en el caso de un embarazo abdominal) ligando el cordón umbilical los más
próximo a la base , este tratamiento ha tenido éxito cuando la hemorragia no ha
obligado a tomar medidas quirúrgicas más agresivas. Otra técnica que ha ganado
aceptación es la embolización de la arteria uterina.
En el caso de shock hemorrágico
veáse en desprendimiento severo de placenta.
Es indudable que en el caso de
placenta previa total la misma que es diagnosticada con anticipación a su
manifestación clinica, la paciente es advertida de los riesgos que pueden
presentarse y de la posibilidad de la histerectomía y la necesidad de tener
sangre dos a tres a cuatro unidades en caso de ser necesario y que lo indica los
antecedentes quirúrgicos de la gestante y de las caracteristicas del eco doppler
y flujo a color.
Bibliografía
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